Los errores de Marx

Es probable que el influencer del momento sea el ciudadano chino que se comió un murciélago, pero no cabe duda de que el personaje más influyente de los últimos siglos es un alemán de origen judío, cuyos escritos, redactados entre humo y alcohol, cambiaron el rumbo de la historia. Hoy se cumplen 202 años del nacimiento de Karl Marx.

¿Quién fue Marx? Un filósofo, un economista y uno de los padres de la ciencia social moderna. Un pensador que consideró que la filosofía debía dejar de interpretar el mundo, y comenzar a cambiarlo. Marx vivió el desarrollo industrial, vio la miseria de las primeras grandes fábricas y se propuso acabar con la injusticia creando lo que él llamó socialismo científico, en contraposición al socialismo utópico de otros pensadores previos. Pero Marx fue también un hombre que no conoció el trabajo en su vida, que nació en una familia acomodada, que vivió mantenido siempre con el dinero de la familia de su mujer o el de su compañero Engels (un empresario inglés), que dejó morir a varios de sus hijos, y que estaba lleno de rencor. Marx fue un hombre brillante en algunos aspectos, pero falló tanto en sus predicciones que si hoy viviese probablemente no sería marxista.

Sus principales errores

La revolución: Para Marx la revolución no sólo era deseable, sino que era inevitable. La historia era una sucesión de etapas diferenciadas por sus relaciones de producción. El capitalismo, caracterizado por un desarrollo industrial y por una dualidad de clases burguesía proletariado, era una de ellas. Todas las sociedades debían de alcanzar un capitalismo industrial maduro, donde los obreros, trabajando codo con codo en las fábricas, tomarían conciencia de clase y llevarían a cabo una revolución que acabaría con la propiedad privada de los medios de producción y traería dictadura del proletariado. Veía como países preparados para la revolución a Inglaterra o Alemania, no Rusia, un país básicamente agrario, pero donde finalmente se terminó dando. Durante todo el siglo XX las revoluciones socialistas se han dado mayoritariamente en países poco desarrollados industrialmente: China, Vietnam, Laos, Corea del Norte, Cuba…

El Estado: Hoy en día se confunden un poco los conceptos socialismo y comunismo, se perciben como distintas intensidades dentro de la izquierda. En la teoría de Marx son dos etapas históricas. En el socialismo, la clase obrera se hace con el poder de los medios de producción y del Estado. Tras un periodo de tiempo, el Estado iría desapareciendo al volverse innecesario, a esta etapa la denominaba ‘comunismo’. Durante el s.XX, cerca de la mitad del planeta ha vivido bajo estados socialistas, ni uno sólo ha estado mínimamente cerca la desaparición del Estado. En su lugar el Estado ha ido haciéndose cada vez mayor y se ha convertido en instrumento de poder de los privilegiados, en este caso la élite de los partidos comunistas.

El bienestar material. El socialismo en la obra de Marx es una especie de maná del cual brota el bienestar material para la humanidad. En ningún momento se cuestionó si una sociedad produciría igual sin el incentivo económico que hacía que los capitalistas iniciasen proyectos para producir bienes o servicios. El China, el país más grande en el que se ha probado el socialismo, el propio Partido Comunista Chino desmontó la economía socialista a través de Deng Xiaoping tras su evidente fracaso. En la URSS, donde más ha ‘triunfado’ el socialismo, tuvieron que implantar la NEP, una vuelta a las políticas económicas capitalistas, a los pocos meses de la revolución; militarizaron el trabajo y terminaron realizando la perestroika en los años 80, una serie de reformas para liberalizar su economía. El el resto de países básicamente el socialismo ha significado miseria. Corea del Norte tiene uno de los PIB más bajos del mundo y mantiene hambrunas periódicas. Es en Cuba donde la gente arriesga su vida montándose en balsas para llegar a Florida, no al revés.

 

La clase social: Es el concepto clave del pensamiento marxista. Para Marx, la historia es una sucesión de etapas diferenciadas por sus relaciones de producción, en las que existen una clase opresora y otra oprimida que se distinguen por poseer o no los medios de producción. En el capitalismo la burguesía pone los medios y el proletariado vende su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Trasladando esa clasificación a hoy día, un alto directivo (pero asalariado) de un banco sería proletariado y el dueño de un kiosko con un empleado, un burgués. Podríamos pensar que entonces la clase social es una especie de metáfora para diferenciar a pobres y ricos con intereses contrapuestos, pero entonces sería progresiva, no claramente diferenciable. No es así como él la describía. Ni siquiera el propio Marx tuvo muy claro el concepto de clase social ya que poco antes de morir escribió: “Si atendemos a su nivel de renta, habría tantas clases sociales como individuos“.

 

La teoría del valor: Marx desarrolla su teoría del valor en El Capital, en el cual relaciona el valor de las mercancías con la cantidad de trabajo humano desarrollado en su producción. Sería injusto reducir a esa frase todos sus escritos sobre el valor, ya que teoriza sobre valor de cambio, de uso, del trabajo en sí, e intenta desarrollar una teoría matemática que la justifique. Sin embargo en ningún momento habla de la verdadera base del valor, el mercado y la subjetividad. La oferta y la demanda, y el precio que una persona esté dispuesta a pagar por una casa y el que el vendedor está dispuesto a aceptar. Dos camisetas producidas al mismo coste no valen igual si una lleva la marca Nike grabada y otra no. La teoría del valor de Marx no aporta nada.

 

La progresiva pauperización de la clase obrera: Marx predijo que el salario del obrero tendería a disminuir hasta ser el más bajo compatible con la mera existencia. Marx llegó a citar al primer ministro británico Gladstone para demostrar esa tesis, sin embargo el propio Gladstone llegó a decir que en los últimos 20 años, la situación del obrero inglés había mejorado como nunca jamás había sucedido en ningún otro momento de la humanidad, justo en la cuna del capitalismo industrial.

 

La revolución: Para Marx la revolución no sólo era deseable, sino que era inevitable. La historia era una sucesión de etapas diferenciadas por sus relaciones de producción. El capitalismo, caracterizado por un desarrollo industrial y por una dualidad de clases burguesía proletariado, era una de ellas. Todas las sociedades debían de alcanzar un capitalismo industrial maduro, donde los obreros, trabajando codo con codo en las fábricas, tomarían conciencia de clase y llevarían a cabo una revolución que acabaría con la propiedad privada de los medios de producción y traería dictadura del proletariado. Veía como países preparados para la revolución a Inglaterra o Alemania, no Rusia, un país básicamente agrario, pero donde finalmente se terminó dando. Durante todo el siglo XX las revoluciones socialistas se han dado mayoritariamente en países poco desarrollados industrialmente: China, Vietnam, Laos, Corea del Norte, Cuba…

El Estado: Hoy en día se confunden un poco los conceptos socialismo y comunismo, se perciben como distintas intensidades dentro de la izquierda. En la teoría de Marx son dos etapas históricas. En el socialismo, la clase obrera se hace con el poder de los medios de producción y del Estado. Tras un periodo de tiempo, el Estado iría desapareciendo al volverse innecesario, a esta etapa la denominaba ‘comunismo’. Durante el s.XX, cerca de la mitad del planeta ha vivido bajo estados socialistas, ni uno sólo ha estado mínimamente cerca la desaparición del Estado. En su lugar el Estado ha ido haciéndose cada vez mayor y se ha convertido en instrumento de poder de los privilegiados, en este caso la élite de los partidos comunistas.

El bienestar material. El socialismo en la obra de Marx es una especie de maná del cual brota el bienestar material para la humanidad. En ningún momento se cuestionó si una sociedad produciría igual sin el incentivo económico que hacía que los capitalistas iniciasen proyectos para producir bienes o servicios. El China, el país más grande en el que se ha probado el socialismo, el propio Partido Comunista Chino desmontó la economía socialista a través de Deng Xiaoping tras su evidente fracaso. En la URSS, donde más ha ‘triunfado’ el socialismo, tuvieron que implantar la NEP, una vuelta a las políticas económicas capitalistas, a los pocos meses de la revolución; militarizaron el trabajo y terminaron realizando la perestroika en los años 80, una serie de reformas para liberalizar su economía. El el resto de países básicamente el socialismo ha significado miseria. Corea del Norte tiene uno de los PIB más bajos del mundo y mantiene hambrunas periódicas. Es en Cuba donde la gente arriesga su vida montándose en balsas para llegar a Florida, no al revés.

 

La clase social: Es el concepto clave del pensamiento marxista. Para Marx, la historia es una sucesión de etapas diferenciadas por sus relaciones de producción, en las que existen una clase opresora y otra oprimida que se distinguen por poseer o no los medios de producción. En el capitalismo la burguesía pone los medios y el proletariado vende su fuerza de trabajo a cambio de un salario. Trasladando esa clasificación a hoy día, un alto directivo (pero asalariado) de un banco sería proletariado y el dueño de un kiosko con un empleado, un burgués. Podríamos pensar que entonces la clase social es una especie de metáfora para diferenciar a pobres y ricos con intereses contrapuestos, pero entonces sería progresiva, no claramente diferenciable. No es así como él la describía. Ni siquiera el propio Marx tuvo muy claro el concepto de clase social ya que poco antes de morir escribió: “Si atendemos a su nivel de renta, habría tantas clases sociales como individuos“.

 

La teoría del valor: Marx desarrolla su teoría del valor en El Capital, en el cual relaciona el valor de las mercancías con la cantidad de trabajo humano desarrollado en su producción. Sería injusto reducir a esa frase todos sus escritos sobre el valor, ya que teoriza sobre valor de cambio, de uso, del trabajo en sí, e intenta desarrollar una teoría matemática que la justifique. Sin embargo en ningún momento habla de la verdadera base del valor, el mercado y la subjetividad. La oferta y la demanda, y el precio que una persona esté dispuesta a pagar por una casa y el que el vendedor está dispuesto a aceptar. Dos camisetas producidas al mismo coste no valen igual si una lleva la marca Nike grabada y otra no. La teoría del valor de Marx no aporta nada.

 

La progresiva pauperización de la clase obrera: Marx predijo que el salario del obrero tendería a disminuir hasta ser el más bajo compatible con la mera existencia. Marx llegó a citar al primer ministro británico Gladstone para demostrar esa tesis, sin embargo el propio Gladstone llegó a decir que en los últimos 20 años, la situación del obrero inglés había mejorado como nunca jamás había sucedido en ningún otro momento de la humanidad, justo en la cuna del capitalismo industrial.

 

 

 

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